Consejos para crear tu tarjeta de visita

marzo 15, 2018 7:30 am

¡Enhorabuena! Ya has dado el primer paso para crear tu tarjeta de visita, ¡entrar en nuestra web! Pero, si has pensado en diseñar una tarjeta, es porque te has decidido a emprender o tienes ya una empresa a la que quieres dar a conocer y no tienes muchas opciones ahora para contratar a un diseñador creativo que pueda hacerlo por ti.

¡No te preocupes! Don´t panic! Estás en el sitio adecuado, con Imprimedia nunca lo tendrás más fácil para crear un diseño personalizado, a tu gusto (las va a hacer tú mismo, si no te gustan… ¡mal vamos!) y para irte con ellas ya impresas y recibirlas en un tiempo record.

En Imprimedia hemos implementado un motor de diseño para facilitarte la labor y que tengas una posibilidad de crear tu tarjeta de una manera sencilla y práctica, pero a la vez distinguida y eficiente.

Recuerda siempre que una tarjeta de visita, en muchas ocasiones, además de ser un cartoncito donde aparecen nuestros datos de contacto, puede ser una primera impresión de nuestro trabajo o un recordatorio de aquella vez que conocimos a un cliente, por lo que la sensación que debe de evocar, tiene que ser de confianza y profesionalidad, a la par que dé algún toque de distinción y creatividad, sin llegar a ser caótica u hortera.

Para que no te vayas por los ‘Cerros de Úbeda’ con el diseño y el formato, te dejamos algunos consejos que podrían facilitar que tu tarjeta no acabe archivada en la ‘P’ de ‘Papelera’:

Tamaño: el tamaño importa, claro que sí… pero eso del ‘burro grande, ande o no ande’, en este caso, no es aplicable. Las tarjetas suelen tener un estándar, el cual está ya normalizado en los tamaños de los tarjeteros o de las billeteras. Es por ello que no debería exceder esta medida, establecida en 9×5 centímetros (tamaño DNI).

Forma: la innovación es valorable, pero, conectando con el punto anterior, no des argumentos a tu posible cliente para que la pierda y, aunque sea lo clásico, no inventes nada que se salga mucho del rectángulo de 9×5 centímetros. Cuadrados, bordes con geometrías o similares pueden ayudar a crear diferentes efectos en el cliente, pero… ¿de qué sirve una tarjeta que no se puede guardar y se pierde?

Contenido: uno de los puntos clave, ¿qué pongo en mi tarjeta? Seguro que hay mucha información que se te ocurriría poner, pero el espacio es muy reducido y corremos el riesgo de saturar. Lo más recomendable es aplicar un contenido básico con nuestro nombre o el nombre de la empresa, cargo, formas de contacto y algún logotipo o identidad corporativa. Todo lo que sea salirse de ahí, como venimos diciendo, puede generar un golpe de efecto en algún cliente, pero corremos el riesgo de que la tarjeta no sea legible. Recuerda que no es el sobrecito de azúcar de una cafetería, donde nos estampan la típica frase lapidaria de Juvenal.

Tipografía y claridad: si después de tres puntos, aún no te ha quedado claro que hay que tratar de ser práctico, sencillo y ordenado, aquí te damos una oportunidad más para que te cale este mensaje. Cuando ya hayas decidido sobre los anteriores puntos, te queda elegir qué tipo de letra usar, es decir, la fuente. Podrías usar diferentes tipos de letra y de diferentes tamaños, pero esto podría ser estridente y echar para atrás. Mejor utilizar alguna fuente que sepamos que funciona, de un tamaño que no sea demasiado grande, puesto que tenemos poco espacio, ni demasiado pequeño, ya que queremos que la información se aprecie sin necesidad de forzar la vista. Los tamaños de entre los 11 y los 7 puntos son los más adecuados. Además, es aconsejable no utilizar más de dos tipos de letra.

Impresión de confianza: poco que decir en este punto. Estás en el lugar adecuado. Imprimedia te da acceso a un servicio completo de diseño y rápida impresión para que puedas pedir tus tarjetas si te urgen. Selecciona la opción de envío en 24h y llegarás justo a tiempo. Calidad y rapidez van unidas de la mano en Imprimedia.